El Muro de Berlín cayó el 9 de noviembre de 1989.
El Muro había permanecido en pie durante 28 años, 2 meses y 27 días – desde el 13 de agosto de 1961 hasta aquella extraordinaria noche de noviembre de 1989.
La caída no fue el resultado de un único acontecimiento, sino la culminación de meses de presión creciente: la emigración masiva a través de Hungría y Checoslovaquia, las manifestaciones de los lunes en Leipzig y la sustitución del líder de línea dura Erich Honecker por Egon Krenz.
El detonante inmediato fue una rueda de prensa chapucera del portavoz de Alemania Oriental Günter Schabowski, quien anunció por error que la nueva normativa de viajes entraba en vigor “de inmediato”. Miles de berlineses orientales se agolparon en los pasos fronterizos, y los desbordados guardias fronterizos abrieron las barreras – primero en Bornholmer Straße, y luego en todos los demás pasos.
Las escenas de multitudes jubilosas bailando sobre el Muro junto a la Puerta de Brandeburgo se convirtieron en una de las imágenes que definieron el siglo XX. Alemania se reunificó formalmente menos de un año después, el 3 de octubre de 1990.