El Muro de Berlín fue construido por el gobierno de la República Democrática Alemana (Alemania Oriental), con la aprobación y el respaldo de la Unión Soviética.
La operación – cuyo nombre en clave era “Rose” (Operation Rose) – se planificó con estricto secreto. Incluso muchos altos funcionarios de Alemania Oriental no fueron informados hasta el último momento. Las figuras clave detrás de ella fueron:
Walter Ulbricht, el jefe de Estado de Alemania Oriental, que apenas dos meses antes había negado públicamente cualquier plan de construir un muro, declarando el 15 de junio de 1961: “Nadie tiene la intención de construir un muro”. Sigue siendo una de las mentiras más infames de la Guerra Fría.
Erich Honecker, en aquel momento secretario del Comité Central del SED responsable de la seguridad, fue el organizador operativo. Coordinó la logística del sellado de la frontera de la noche a la mañana y más tarde sucedería a Ulbricht como líder de Alemania Oriental.
Nikita Jrushchov, el primer ministro soviético, dio la aprobación final. La decisión se acordó formalmente en una reunión del Pacto de Varsovia a principios de agosto de 1961. Sin el respaldo soviético, la RDA no habría podido actuar.
En las primeras horas del 13 de agosto de 1961, alrededor de 40.000 soldados, policías y miembros de las Kampfgruppen (milicias obreras de fábrica) de Alemania Oriental sellaron la frontera con alambre de púas, postes de hormigón y barreras improvisadas. Los berlineses despertaron para encontrar su ciudad dividida. Familias, amigos y vecinos quedaron separados de la noche a la mañana.
El alambre de púas inicial fue reemplazado progresivamente por estructuras más permanentes, evolucionando finalmente a través de cuatro generaciones hasta convertirse en la formidable barrera de hormigón que se mantuvo en pie durante 28 años. Para conocer la historia completa de aquella noche, consulte cuándo se construyó el Muro de Berlín.