Atómica (Atomic Blonde, 2017) es un elegante y brutal thriller de acción ambientado en la Guerra Fría, protagonizado por Charlize Theron como Lorraine Broughton, una agente de élite del MI6 lanzada en paracaídas sobre Berlín en los últimos días frenéticos antes de la caída del Muro.
En noviembre de 1989, con las multitudes agolpándose y el régimen de Alemania Oriental desmoronándose, envían a Broughton a Berlín para recuperar una lista robada de todos los agentes de inteligencia activos sobre el terreno y para desenmascarar a un agente doble cuyo nombre en clave es Satchel. Junto al errático David Percival (James McAvoy), el jefe de la estación de Berlín profundamente infiltrado en la ciudad, recorre una urbe plagada de espías de todos los bandos. Narrada en flashback durante su interrogatorio, la historia gira en espiral entre traiciones, brutales peleas cuerpo a cuerpo y lealtades cambiantes, mientras el Muro, y todo el orden que representaba, se prepara para caer.
La película se ambienta justo en los días en torno al 9 de noviembre de 1989, y las crecientes protestas, los nerviosos guardias fronterizos y la apertura final del Muro conforman el telón de fondo y la cuenta atrás de la trama. Los personajes se cuelan entre el Este y el Oeste a través del Checkpoint Charlie, y las secuencias culminantes transcurren ante las manifestaciones y las multitudes que se agolpan junto al Muro. La East Side Gallery, el tramo pintado del Muro que sobrevive hoy en día, se evoca en la visión que ofrece la película de una ciudad cubierta de grafitis y al borde de la transformación.
La producción recreó el Berlín de 1989 con localizaciones en Berlín y Budapest, reconstruyendo el Checkpoint Charlie, la franja de la muerte y el Muro cubierto de grafitis. La película se recrea a fondo en el neón y la mugre de finales de los años ochenta, con una banda sonora de pop y new wave de la época.
Basada en la novela gráfica The Coldest City, Atómica fue elogiada por la exigente interpretación física de Theron y por una célebre pelea en una escalera rodada en un solo plano. Acercó la iconografía de la caída del Muro a un nuevo público del cine de acción y desde entonces ha reunido a un devoto grupo de seguidores de culto por su estilo, su banda sonora y su intransigente protagonista.